buscar

Noticias, actualidad, reseñas...

Facebook Twitter

¡24 horas mintiendo! en el Teatro de la Zarzuela

¡24 horas mintiendo!. Libreto: Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa. Música: Francisco Alonso. Versión: Alfredo Sanzol. Dirección musical: Carlos Aragón. Dirección de escena: Jesús Castejón. Intérpretes: Jesús Castejón, Gurutze Beitia, Estíbaliz Martyn, Nuria Pérez, Joselu López, Enrique Viana, Raffaela Chacón, Ángel Ruiz, Cecilia Solaguren, José Luis Martínez, María José Suárez, Mario Martín y Luis Maesso. Coro del Teatro de la Zarzuela, Orcam.

El Teatro de la Zarzuela concluye su temporada tal y como empezó, siendo una unidad de producción independiente dentro de la estructura del INAEM, sin que se haya llevado a cabo (gracias a la derogación del Decreto Ley que había aprobado el anterior gobierno del PP) la ansiada (por algunos) fusión con el Teatro Real. Por tanto la tarde de estreno del pasado viernes fue una tarde tranquila, alejado ya el fantasma de la fusión y difuminado en el ambiente veraniego. Aunque bien harían todos en seguir alerta, porque el INAEM (y sus partes) necesitan una reforma, y la necesita ya. 

La última producción del Teatro de la Zarzuela, ¡24 horas mintiendo! es una comedia musical, pues como tal reza en su título, con música del maestro Fco. Alonso y libreto de Fco. Ramos de Castro y Joaquín Gasa, es decir, una serie de números musicales (cantados o instrumentales) unidos entre sí por un hilo argumental, una trama teatral. Gozaba el maestro Alonso de inmensa fama cuando compuso esta partitura en 1947 (un año antes de su muerte) y en ella supo resumir su sabiduría en torno a los ritmos más populares de la época, juntando en la misma obra aires tradicionales con ritmos extranjeros, los cuales comenzaban a ponerse de moda con el cada mayor auge del cine; música estupenda al servicio, eso sí, de un libreto de comedia de enredo sin apenas pies ni cabeza, puro escapismo rozando el absurdo.

Para ser honrada con los lectores, debo decir que acudí al estreno con ganas de apoyar al Teatro, tras el mal trago de la posible absorción, y que disfruté el espectáculo mientras lo contemplaba, ya que este es efectista y está muy bien traido en sus movimientos escénicos. También es cierto que admite alguna nota negativa.

Con un libreto muy apegado al momento de su creación, el argumento de ¡24 horas mintiendo! ha sido revisado y actualizado por el dramaturgo Alfonso Sanzol, perdiendo casi cualquier detalle textual que pudiera identificarlo con los años 40, aunque mantiene un enrevesamiento que no ayuda al desarrollo de la trama, y que, si en la primera parte mantiene un buen pulso, con humor y gracia, en la segunda parte va decayendo irremediablemente, perdiendo fuelle y bis cómica, por mor de repetir los mismos chistes o parecidos.

Los años 40 en España no fueron años agradables para la mayoría de la población, fuesen del bando que fuesen. Años de obligada reconstrucción, de hambruna, de recesión y de empobrecimiento general de toda la sociedad. Una época en la que la población, con sus modestos ingresos, buscaba el escapismo en entretenimientos accesibles, como el teatro, la revista, y cada vez en mayor medida, el cine. El teatro lírico no escapó a esa tendencia y, a la vez que iba certificando la agonía de la zarzuela, mantenía aún viva la comedia musical, el vodevil, la revista, espectáculos con argumentos inverosímiles, divertidos y ligeros, que permitían al público olvidar durante un rato la sórdida realidad que les rodeaba. El trabajo de Sanzol moderniza el libreto original, imaginamos que a petición de la dirección del Teatro, pero ni uno ni otro han querido percatarse de que esa misma modernización quedará obsoleta en breves instantes, porque la modernidad tiene esa característica, la velocidad de relámpago con la que muta. Mejor hubiera sido dejar el original como estaba, y si resultaban demasiado oscuras algunas referencias, se podría haber editado una pequeña hoja suelta donde se informara sucintamente al público de esos meta contenidos.

El elenco de cantantes y actores triunfó en el estreno, desde Castejón y Beitia y un Viana intérprete de sí mismo, hasta Ruiz y Suarez, pero no tanto los jóvenes. Meritorio es el trabajo que está realizando la Zarzuela con el Proyecto Zarza, para acercar a los jóvenes a la zarzuela, como espectadores y como intérpretes, pero a los jóvenes cantantes que salen de este proyecto aún les faltan 'tablas' para enfrentarse a este repertorio en papeles protagonistas. Porque la zarzuela no es sólo un género musical, no solo es necesario tener el registro adecuado y la formación clásica debida; la zarzuela es una manera de hacer teatro musical muy determinada, con usos y maneras que hay que respetar en lo posible, porque de ellos depende que el espectáculo salga redondo.

Muy bien Aragón en la batuta, al servicio de una partitura, ya lo hemos dicho, fresca, vigorosa, entretenida y 100% disfrutable con un ánimo alegre y sin expectativas de nada más que de un rato entretenido y ameno (será que los tiempos que corren nos hacen acudir al teatro en busca del olvido de la realidad que nos rodea, tal y como hacían nuestros padres y abuelos en aquellos lejanos años 40).

Vayan a ver ¡24 horas mintiendo!, pasarán una estupenda tarde de verano con risas y pegadizas melodías.

LA QUINTA DE MAHLER

Nuestro espacio

La Quinta de Mahler
c/ Amnistía, 5
28013 Madrid
Teléfonos:
91 8053899
91 8961480

APERTURA LIMITADA DURANTE LO QUE RESTA DE MES:

Viernes 16:
17:00-20:00

Sábado 17:
12:00-20:00

Viernes 23:
12:00-20:00

Sábado 24:
12:00-20:00

Resto de días: tienda física cerrada por reorganización de negocio | tienda web activa sin interrupción