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Concluye la temporada de la OCNE

Blanca Gutiérrez, 2 de julio 2018

30 de junio de 2018, Auditorio Nacional. Stravinsky: Sinfonía de los salmos; Beethoven: Sinfonía nº 9 en Re menor. Eleanor Dennis, soprano; Jennifer Johnston, contralto; Paul Groves, tenor, Wilhelm Schwinghammer, bajo. Orquesta y Coros Nacionales de España. David Afkham, director.

Concluye la temporada de la OCNE, sobresaliente en muchos conciertos, con un programa en el que las dos piezas interpretadas requieren de la colaboración del Coro Nacional, una deferencia de Afkham hacia la formación hermana de la Orquesta Nacional. Beethoven y Stravinsky, o Stravinsky y Beethoven, si nos atenemos al orden del programa. La Sinfonía de los Salmos del ruso y la 9ª Sinfonía del alemán. La relación que ambas obras pueden tener a un nivel espiritual e intencional, pierde su posible reflejo en el aspecto formal al programar primero la más moderna, desapareciendo las relaciones de evolución y contextuales.

La OCNE es una formación con capacidad para enfrentarse a este repertorio y hacerlo con solvencia, oficio, y arte; esto último, sobre todo, es lo que en definitiva se exige a cualquier intérprete. Afkham es un director expresivo, pero en ocasiones sus indicaciones no llegan a sus músicos quizá con la suficiente claridad. Beethoven es estructura y forma, aunque podemos olvidarlo cuando escuchamos esta sinfonía, que cualquier buen aficionado puede tararear hasta en sus pasajes menos melódicos. Y Afkham no logró que la orquesta pintara esa estructura con un dibujo absolutamente limpio, demasiado atento a veces a los matices y la expresión, que, aunque importantes, no son los únicos elementos de la musica de Beethoven. Eso provocó alguna ligera imprecisión y sobre todo, una falta de tensión en la masa orquestal en determinados momentos.

Entre lo mejor de la noche, sin duda, el comienzo del 4º movimiento, donde Afkham y la orquesta supieron transmitir toda la emoción contenida en unas líneas musicales que no por más conocidas emocionan menos. Lo peor, sin duda, el cuarteto vocal. Mal el bajo, con su intervención decisiva que malbarató con un error de afinación importante, inanes el tenor y la contralto y excesiva la soprano, cuya voz eclipsó la de sus compañeros. El Coro Nacional hizo un gran papel, atento a los matices de la música y de la letra, quizá excesivamente temperamentales en algún momento, cuando el sonido casi se les fue de las manos.