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La temporada del aniversario en el Teatro Real, una programación desconcertante

Redacción, 14 de febrero, 2018

En palabras de su director artístico, Joan Matabosch: junto a títulos muy populares (de los que se han programado una amplia cantidad de funciones) el Teatro Real ha decidido subir a escena esta temporada obras mucho menos habituales para el aficionado, con la intención de reivindicar su calidad y su importancia dentro del repertorio.

Es el caso de Street Scene, del compositor alemán Kurt Weill, obra estrenada en 1946, que podrá disfrutar el público durante una decena de días repartidos entre el mes de febrero y el mes de mayo.

Street Scene
es una partitura que mezcla ópera verista, teatro musical, ecos de música de cine, jazz, swing, blues, para contar una historia de desahucios, celos, pobreza, y fatalidad. No hay en esta historia ni buenos ni malos, solo personajes marcados por la dureza de la vida que les ha tocado vivir en el lado oscuro de la rutilante América, en una barriada de inmigrantes en el Nueva York de los años 40.

La obra es poco conocida fuera de EEUU, sobre todo por la dificultad de su montaje, ya que requiere un reparto convincente de buenas voces que también sepan bailar y actuar con convicción, ya que, en la línea del teatro musical, hay numerosos fragmentos hablados. Y no nos referimos aun reparto pequeño, son cerca de 20 personajes los que están definidos con voz propia en Street Scene.

La obra está basada en una pieza de Elmer Rice, premio Pulitzer en 1929, y el libreto fue escrito por él mismo, junto al poeta Langston Hughes. En la partitura Weill hace gala de toda su experiencia para crear una obra de fusión, inventando un género nuevo, la ópera de Broadway. Con absoluta seguridad en sí mismo, transforma el elemento realista del libreto mediante la lírica de la música.

El reparto está encabezado por Patricia Racette, que se mueve entre la lírica y el cabaré (el 3 y 4 de junio protagonizará un recital de variedades en el Teatro Real), y el barítono brasileño Paulo Szot, para quien su papel en el musical South Pacific, por el que obtuvo un premio Tony, le abrió las puertas de la Metropolitan Opera.

Esta coproducción con las óperas de Monte Carlo y de Colonia está dirigida en lo musical por Tim Murray y en lo escénico por John Fulljames.