buscar

Opera Rara | OPERA | ROMANTICA Y NACIONALISTA (3 CD)

Facebook Twitter

precio

53,85 €

Parisina
Gaetano Donizetti


REF.: ORC 40
EAN 13: 0792938004020
24 horas: Si realiza el pedido hoy, este producto estará listo para ser enviado el jueves 12/12/2019

Parisina d’Este es una de las obras donizettianas más apreciadas por su autor. Ópera cuajada de arias, dúos y números concertantes de gran impacto dramático y delicadeza, se nos ofrece en esta nueva versión en forma íntegra. Su ejecución cuenta además con mimbres tan solventes como los de la London Philharmonic y el Coro Geoffrey Mitchell, todos bajo la expertísima batuta de David Parry. Los cuatro papeles principales corren a cargo de unos espléndidos Giannattasio, Bros, Solari y Ulivieri. Un espléndido nuevo florón (ya el número 18) a la corona donizettiana de Opera Rara.

FECHA DE PUBLICACIÓN
18/09/2009

INTÉRPRETES

Carmen Giannattasio
José Bros
Dario Solari
Nicola Ulivieri
Ann Taylor

Geoffrey Mitchell Choir
London Philharmonic Orchestra
David Parry, director



CONTENIDO

Gateano Donizetti (1797-1848):

Parisina

3 CD - DDD


RESEÑA (La Quinta de Mahler)

Visiones ferrarenses: Parisina, entre Byron y D´Annunzio

Donizetti y Mascagni nos ofrecen sus contrastadas versiones de la tragedia de Parisina d´Este

La trágica historia de Laura Malatesta, conocida (ignoro la causa) como Parisina, decapitada en 1425 a los 21 años junto a su hijastro y amante Ugo, apenas un año menor, por orden de su marido Nicolò III d´Este, marqués de Ferrara (1383-1431), padre del joven por su unión ilegítima con Stella de´ Tolomei, fascinó a sucesivas generaciones de narradores, historiadores y poetas a partir de Matteo Bandello (Novella XLIV, 1554), que hace a Ugo hijo legítimo de un anterior matrimonio de Nicolò y seducido por una Parisina cual Fedra más afortunada que la de Eurípides en su semiincestuoso asedio. La novella de Bandello sirvió de inspiración a Lope de Vega en El castigo sin venganza (1635),no sin cambios de nombres y circunstancias. En 1816 Byron, apoyado en una fugaz alusión del historiador Edward Gibbon, da a luz una breve narración (tale) en 20 estancias y 586 versos que, obviando los antecedentes y detalles de la historia, ofrece una visión toda interior, centrada en el desenlace: el juicio, los pensamientos y las reacciones de los tres protagonistas (Nicoló, por razones de métrica, es rebautizado como Azo). Si la ejecución de Ugo es puntillosamente descrita, el destino final de Parisina es dejado a la conjetura; sólo se nos dice que su nombre desapareció de labios y oídos.

Una historia tan cargada de pathos y con un trágico, catártico final, no podía dejar de atraer a los compositores románticos italianos; y en efecto, en 1833 Donizetti compone para el Teatro della Pergola de Florencia su Parisina d´Este en pocos días por el retraso de Felice Romani en entregarle un libreto que, por cierto, sólo puede reclamarse de Byron por el tema, pero no por sus antecedentes, su desarrollo o su desenlace, y que trastoca elementos esenciales de la historia original para hacerlos aceptables a la pacata mentalidad biedermeier de la corte toscana de los Habsburgo Lorena: aquí Ugo es hijo legítimo, pero secreto, de Azzo; su desmesurado y compartido amor por Parisina, que data de una infancia vivida en común, permanece en una esfera platónica y no ha llegado a consumarse, mientras el enamorado Azzo revive en sus patológicos celos la presunta traición que causó injustamente la muerte a la madre de Ugo; un culebrón, en fin, muy de la época. Y Parisina, en fin, no es ejecutada ni desaparece en el misterio, sino, en un ejemplo paradigmático de finale de melodrama romántico, muere de dolor entre dramáticas y floridas cabalettas al contemplar el cadáver de Ugo. Enel Boletín nº 81, página 11, publiqué, con ocasión de la edición por Dynamic (CDS 277/1-2) de una grabación discográfica de la obra en la Radio Suiza Italiana en 1997, un amplio comentario de la obra; a nuestra web remito a los interesados en conocer más detalles sobre su estreno, la vocalidad de los artistas participantes en el mismo, sus momentos principales y su significación en la trayectoria creativa del autor bergamasco. Sí recordaremos aquí de nuevo que la Parisina d´Este (o simplemente Parisina) donizettiana era uno de los títulos más apreciados por su autor, que ofrece uno de los retratos más sinceros de heroína romántica nacida para sufrir sin esperanza (“È in me natura il pianto”, dirá en emblemática frase), y está cuajada de arias, dúos – soberbio el del enfrentamiento entre los cónyuges tras el momento en que ella, espiada por Azzo, revela en sueños su amor– , concertantes de gran impacto dramático y coros festivos o delicados.

La grabación que ahora nos presenta Opera Rara se convierte en la quinta versión discográfica existente de Parisina, desde la protagonizada por Marcella Pobbe (Siena, 1964), recuperadora del título tras un siglo de olvido, pese a su gran popularidad durante el XIX –pronto llegaría a Madrid (1834) y cruzaría el Atlántico: La Habana en 1836; Nueva Orleans en 1837, Lima en 1841, Santiago en 1844. Pese a no figurar entre los más destacados títulos de la Donizetti Renaissance, ni haber sido defendido por las Callas, Gencer, Sutherland o Sills, otras tres grabaciones siguieron a aquélla: Caballé en Nueva York, 1974; Sonia Dorigo en Lugo di Romagna en 1997, y Pendatchanska el mismo año en la Suiza Italiana. La nueva versión presenta, en primer lugar, la innegable ventaja de su integralidad, con sus más de 162 minutos (que fuerza su distribución en tres discos, uno por acto, el tercero de los cuales dura sólo 22 minutos), lo que supone media hora más de la última de las publicadas; y así, la obertura, aquí íntegra, dura ocho minutos frente a los tres de aquélla, los recitativos se ofrecen completos, aparecen coros desconocidos y oímos todas y cada una de las repeticiones de las cabalettas. Pero es que además la ejecución cuenta con mimbres tan solventes como la London Philharmonic y el Geoffrey Mitchell , todos bajo la expertísima batuta de David Parry, y sus cuatro principales papeles corren a cargo de Carmen Giannattasio, que si ya nos convenció en La donna del lago aquí muestra una notable adecuación a los roles de drammatica di agilità por timbre, extensión y, claro, agilidad; José Bros, un Ugo aguerrido y artista como antes fuera un excelente Roberto Devereux para el sello británico; el joven barítono uruguayo Dario Solari; que presta a Azzo temperamento dramático y frescura vocal y Nicola Ulivieri, que otorga toda la nobleza requerida al paternal Ernesto. Un espléndido nuevo florón (ya el número 18) a la corona donizettiana de Opera Rara.

Ochenta años más tarde será la pluma del gran vate italiano del cambio de siglo, Gabriele d´Annunzio, la que volverá a recrear la historia de Parisina y Ugo sobre coordenadas adaptadas a la sensibilidad de la época. Planteada, tras su Francesca de Rimini, como segunda parte de una trilogía sobre los Malatesta que no llegará a concluir, el poema fue ofrecido sin éxito a Puccini, pero a través del editor Sonzogno fue finalmente Mascagni quien emprendió la tarea de poner música a la frondosa prosa dannunziana con el entusiasmo propio de quien infructuosamente buscaba una y otra vez, con operaciones de refinado marketing editorial –como en el caso de Le maschere (1901), estrenada simultáneamente, sin éxito, en siete teatros de las principales ciudades italianas–, revalidar el triunfo de Cavalleria. El desmesurado texto, que tuvo que ser abreviado ya antes de su puesta en música, se ajustaba más fielmente a los hechos históricos: Ugo es efectivamente hijo bastardo, pero predilecto, de Nicolò y la Tolomei, también llamada Stella dell´Assassino, rival despechada de la joven esposa, contra la cual azuza a su hijo; la pasión, surgida en un contexto entre bélico y religioso, está bien justificada, llena de carnalidad y misticismo a la vez; la escena en que su liaison es descubierta sostiene una implacable tensión dramática; y el acto final refrenda su amor en la antesala del cadalso, ajenos ya a la trágica presencia de la desesperada Stella. La obra fue estrenada, con asistencia de lo más granado de la música italiana del momento, el 15 de diciembre de 1913 en La Scala por Tina Poli Randaccio, Hipólito Lázaro (que a sus 26 años era el tenor favorito de Mascagni) y Carlo Galeffi, con gran éxito, pero se criticó su excesiva longitud, que superaba las tres horas y media de música, por lo que pronto se suprimiría el cuarto acto y se practicarían numerosos cortes. En 1914 se grabó una selección en 12 discos y fue estrenada en Livorno (patria del músico), Roma y diversas capitales sudamericanas, pero la guerra interrumpió fatalmente la carrera de la obra; sus reposiciones han sido escasas, en parte también por las tremendas exigencias vocales para sus protagonistas, y también sus versiones discográficas modernas: la de 1976 para la RAI de Milán (que desconozco), la de 1999 en Montpellier (con Denia Mazzola), y la que ahora edita Bongiovanni, dirigida por el gran mascagniano Gianandrea Gavazzeni, obtenida en 1978 en la Ópera de Roma. Y no deja de resultar curioso que estas dos últimas grabaciones sean complementarias: cada una de ellas ofrece media hora de música ausente de la otra, con lo que entre las dos se consigue, en tres horas de música, una idea muy aproximada de la versión original.

Si el texto dannunziano, con todos sus énfasis y excesos, resulta virtuosista y refinado (préstese atención a sus riquísimas acotaciones),musicalmente Parisina es una obra de enorme interés que quizá necesita de varias audiciones y unos intérpretes adecuados para mostrar todos sus valores; no dudaría en afirmar que, tras Cavalleria Rusticana, es la ópera de Mascagni más valiosa y reivindicable. Posiblemente la más próxima de sus óperas al teatro musical centroeuropeo de un Schreker o un Zemlinky, posee una extraordinaria potencia dramática, con una orquestación refinada y poderosa, momentos corales –en sus dos primeros actos– de gran imaginación melódica y refinamiento, que ambientan idealmente el desarrollo del drama, y grandes ocasiones para el lucimiento vocal y dramático de sus protagonistas, y muy especialmente de la soprano, que en los actos centrales no abandona la escena y tiene a su cargo numerosas arias extensas y comprometidas. La presente versión posee el interés de ofrecer casi íntegro el cuarto acto, totalmente ausente de la grabación anterior, y en ella batallan con buenos resultados dos artistas de magrísima discografía y para mí, debo confesar, desconocidos hasta el presente: la soprano americana, nacida en Israel, Atarah Hazzan, por entonces reciente debutante en el Met como Elisabetta de Valois, que realiza una formidable labor como Parisina; y el tenor Giuseppe Vendittelli, valiente y esforzado Ugo, que despacha airosamente su exigentísimo papel. Junto a ellos, el ya veterano Aldo Protti como Nicolò, Katia Angelomi como Stella, un juvenil Ferruccio Furlanetto en el episódico papel de Aldobrandino y Stella Silva como La Verde, dama de Parisina, todos a las órdenes de Gavazzeni, permiten hacernos una buena idea de una obra que merecería una recuperación y un mayor reconocimiento. 

Santiago Salaverri

descuentos especiales

53,85 €

Opera Rara
Parisina
Gaetano Donizetti

25,90 €

Opera Rara
Gaetano Donizetti
Rita
79,75 €
75,76 €

53,85 €

Opera Rara
Parisina
Gaetano Donizetti

25,90 €

Opera Rara
Gaetano Donizetti
Rita

35,90 €

Opera Rara
Maria di Rohan
Gaetano Donizetti
115,65 €
104,09 €

+ del mismo sello

25,90 €
Opera Rara
L'Esule di Granata (selección)
Giacomo Meyerbeer
25,90 €
Opera Rara
Corrado D'Altamura (selección)
Federico Ricci
35,90 €
Opera Rara
Maria di Rohan
Gaetano Donizetti
LA QUINTA DE MAHLER

Nuestro espacio

La Quinta de Mahler
Teléfonos:
91 8053899
91 8961480

Nuevo local
Galileo 46
28015 Madrid

Horario
Lunes a viernes
11:00-14:00
17:00-20:00
Sábados
11:00-14:00
Festivos cerrado