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Glossa | OPERA | PRECLASICA Y CLASICA (2 CD)

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25,90 €

Johann Christoph Vogel
La Toison d'or


REF.: GCD 921628
EAN 13: 8424562016286
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Contemporáneo de Mozart, Johann Christoph Vogel murió – él también – prematuramente. Volcado hacia el porvenir, este compositor de mente atormentada anhelaba extender la revolución lírica emprendida por Gluck en los años 1770. Obra estrenada en 1786 en la Opéra de París, La Toison d’or manifiesta esta búsqueda de un arte expresivo que exige una entrega total a los intérpretes y dota la música con una intensidad a veces insostenible para el publico coetáneo. La heroína, Médée, expresa su aflicción con los mismos acentos desesperados de la futura Medea de Cherubini (1797), y entendemos por tanto que Berlioz no dudara en considerar a Vogel como a uno de los pioneros del romanticismo francés. Tras sus recientes éxitos discográficos con esa música sacra que sienten tan cercana (Bouteiller, Striggio, Le Prince), Hervé Niquet y Le Concert Spirituel vuelven a otra de sus grandes especialidades, la tragédie lyrique francesa, con una nueva recuperación operística de gran calado. Marie Kalinine, Judith Van Wanroij o Jean-Sébastien Bou encarnan a la perfección a esos personajes mitológicos tan queridos por el público francés del XVIII, en una ópera que sin duda sorprenderá a los oyentes actuales por su clara influencia germánica, no por último debida a la nacionalidad de su autor...

FECHA DE PUBLICACIÓN
01/11/2013

INTÉRPRETES
Marie Kalinine
Jean-Sébastien Bou
Judith Van Wanroij
Jennifer Borghi
Hrachuhi Bassenz
Martin Nyvall
Chor des Staatstheater Nürnberg
Le Concert Spirituel
Hervé Niquet, dirección


CONTENIDO
Johann Christoph Vogel (1756-1788):

La Toison d'or
Tragédie lyrique. Paris, 1786

CD I [45:41]

01 Ouverture

Acte premier

02 Récit : Où sommes-nous... (Hipsiphile, Arcas)
03 Air : Hélas ! À peine un rayon d’espérance... (Hipsiphile)
04 Chœur et récit : Des fiers taureaux de la Colchide... (Hipsiphile, Médée, Arcas, Chœur de Jeunes Filles)
05 Gavotte
06 Chœur : Dans ces combats... (Deux Suivantes, Chœur de Jeunes Filles)
07 Récit : Qu’entends-je ? Quel hymen ? (Hipsiphile, Médée)
08 Duo avec chœur : Quelle trahison ! Quel outrage ! (Hipsiphile, Médée, Chœur)
09 Air : Grands dieux ! Pour une infortunée... (Hipsiphile)
10 Récit et air : Quoi ! Jason a formé les nœuds de l’hyménée... (Médée)
11 Marche
12 Récit et air : Nous triomphons, princesse... (Médée, Jason)
13 Récit : Pourquoi m’as-tu caché cet hymen... (Médée, Jason)
14 Scène et air avec chœur : Quelle férocité ! (Jason, Chœur des Argonautes)
15 Récit : Que vois-je ? Quel objet... (Hipsiphile, Jason) 1:06
16 Air : Vous avez fait naître ma flamme... (Jason) 0:41
17 Récit : Quels sont donc les discours... (Hipsiphile, Jason) 1:25
18 Air et récit : Viens donc finir des jours... (Hipsiphile, Jason) 2:29
19 Scène avec chœur : N’abandonnons pas notre reine ! (Hipsiphile, Jason, Chœur des Argonautes) 2:43

CD II [63:35]

Acte deuxième

01 Récit : Ma sœur, qui vous amène... (Médée, Calciope)
02 Air : Ah ! bannissez un funeste désir... (Calciope)
03 Récit : C’en est donc fait... (Médée)
04 Invocation magique : Ô nuit, dans ces forêts... (Médée)
05 Air : Des mers, vents orageux... (Médée)
06 Récit : Mais, hélas ! qui pourrait... (Médée)
07 Récit : Les éléments troublés... (Médée)
08 Tempête : Vois-tu blanchir les flots... (Hipsiphile, Jason, Chœur des Argonautes, Chœur de Matelots)
09 Récit : Ce jour sera marqué... (Hipsiphile, Médée, Jason)
10 Air et récit : Soleil, auteur de la lumière... (Médée, Jason)
11 Air et récit : Je suis venu chercher les palmes... (Jason, Médée, Hipsiphile)
12 Trio avec chœur : Oui ce fer va percer ton sein... (Hipsiphile, Médée, Jason, Chœur des Argonautes)
13 Scène avec chœur : Ô crime épouvantable ! (Jason, Chœur des Argonautes)
14 Marche lugubre : Allons lui préparer... (Jason, Chœur des Argonautes)

Acte troisième

15 Scène avec chœur : Avancez ! Dans les airs... (Deux Suivantes de la Sybille, Chœur de Suivantes)
16 Récit : Oui ce jour... (Médée, Calciope, Chœur du Peuple de Colchos)
17 Air et récit : Ah ! ne me parlez plus... (Médée, Calciope)
18 Scène avec chœur : Ah ! si la pitié... (Médée, Calciope, Chœur du Peuple de Colchos)
19 Invocation : Viens, ô divinité terrible... (Médée)
20 Récit : Quel hymen ! (La Sybille, Chœur de Voix souterraines)
21 Air : Fuis ! Dérobe ta tête... (La Sybille)
22 Récit : Va, laisse-moi remplir... (Médée)
23 Air : La tristesse, la crainte et la rage... (Médée)
24 Scène avec chœur : Quoi, déjà dans les airs... (Médée, Jason, Chœur des Argonautes)
25 Récit : Tout obstacle est détruit... (Médée)
26 Chœur, récit et scène : Quel triomphe ! (Médée, Jason, Chœur des Argonautes)
27 Récit : Voilà donc le dessein... (Médée)

2 CD - DDD - 45'41'+63'35'

RESEÑA (La Quinta de Mahler)

Vogel, connaissez-vous?

Santiago Salaverri 

Nueva viga maestra del proyecto que Palazzetto Bru Zane–Centre de musique romantique française, con la colaboración de diversos sellos, está dedicando a desvelarnos el repertorio operístico francés de los años finales del XVIII y principios del XIX, La Toison d’or es una tragédie lyrique de Johann Christof Vogel estrenada en la Académie Royale de Musique el 29 de agosto de 1786. Es Glossa quien nos brinda la apasionante primicia de su recuperación, grabada en el Staatstheater de Núremberg, ciudad natal del autor, los días 26 y 27 de julio de 2012 en el marco del Internationale Gluck-Opern-Festspiele Nürnberg por uno de los artistas señeros del sello escurialense, Hervé Niquet, al frente de un solidísimo reparto, del conjunto orquestal por él fundado, Le Concert Spirituel, y del coro del teatro nuremburgués.

Culminada en 1778 la revolución del género impulsada por Gluck con el apoyo de María Antonieta, y entre apasionadas querellas de los partidarios de uno u otro estilo, desfilan señaladamente por el escenario de la Ópera parisina en la década sucesiva los italianos Piccinni, Sacchini y Salieri, los franceses Philidor, Gossec o el belga Grétry, y alemanes como Johann Christian Bach –autor de un único título para la institución, Amadis de Gaule (1779)–, Mozart (casi anónimamente en 1778, con la música para el ballet pantomima de Noverre Les petits riens) y quien ahora nos ocupa, estricto coetáneo del salzburgués, pues nació el 18 de marzo de 1756, menos de dos meses después de él, y morirá en París el 26 de junio de 1788, a los 32 años. Nacido en el seno de una dinastía de luthiers que remontaba sus orígenes hasta comienzos del XVI, Vogel estudió composición en Ratisbona con Joseph Riepel, notable tratadista educado en Dresde en contacto con autores –Zelenka, Pisendel, Hasse– activos en aquella corte. A los 20 años, en 1776, se traslada a París, donde formó parte como solista de trompa de las orquestas de importantes miembros de la nobleza. Autor de sinfonías, conciertos, música de cámara y oratorios (Jefté, estrenado en Le Concert Spirituel en 1781), compone en primer lugar su ópera Démophon, que estrenada tras su muerte, en 1789, fue considerada su obra maestra (y de la que existió grabación en LP de Columbia dirigida por Georges Tzipine en 1957), oscureciendo el destino de su segunda ópera, La Toison d’or, la única que vio estrenada en vida con resultados decepcionantes: tan solo nueve representaciones en su recorrido inicial, seguidas de otras tres en 1788 con numerosos cambios en texto y música; Vogel falleció en gran estrechez entre la segunda y la tercera función, y la partitura quedó archivada, pese al ya aludido éxito póstumo de Démophon, hasta la resurrección que aquí nos ocupa. El texto de Benoît Dratwicki que acompaña a la grabación nos ilustra sobre la singular personalidad de Vogel, su orgullo y su extrema sensibilidad, agudizada por su inclinación al alcohol.

La figura de Medea ha fascinado a creadores líricos de todos los tiempos, de Cavalli y Charpentier en el XVII a Liebermann o Reimann en años bien recientes. Aunque la mayoría de ellos (y señaladamente Cherubini, Mayr o Pacini), siguiendo a Eurípides, ponen el foco en su estancia en Corinto, con la traición de Jasón y el sacrificio de los hijos habidos con él, otros (Lully y Gossec, con libreto de Quinault) la evocan en su posterior etapa ateniense, con sus intrigas para asegurarse el no correspondido amor de Teseo. Vogel, por su parte, se singulariza remontándose en La Toison d’or a los orígenes del mito, situando la acción en la Cólquida tras la llegada de los argonautas en pos del vellocino, y mostrando una Medea desgarrada entre su amor por Jasón, que le lleva a traicionar a los suyos repetidamente, y su afán de venganza al comprobar la utilización de que ha sido objeto y el horror que suscitan sus acciones. El título no debe llamarnos a engaño: tras un brillante y variado primer acto, Medea se apodera del proscenio y las sucesivas escenas suponen un trágico crescendo de sentimientos paroxísticos que sitúan en penumbra al resto de los personajes. Y precisamente esa fue la razón de que la obra no alcanzara el triunfo merecido: el público y los comentaristas de la época motejaron injustamente la obra de monocorde en exceso y poco contrastada en la expresión de los afectos.

Nada más lejos de la verdad. La Toison d’or puede ser calificada sin error de la más “gluckista” de cuantas nuevas obras subieron al escenario de la Ópera en la década prerrevolucionaria; ello lo atestigua tanto su dedicatoria de la ópera, en que Vogel se reclamaba heredero espiritual del viejo maestro en términos de conmovedora sinceridad, como la carta que Gluck hizo pública en el Journal de Paris en 3 de agosto de 1787, considerada como el último documento salido de su mano (morirá en el sucesivo noviembre), en la que le felicitaba en términos extraordinariamente elogiosos. Y, sobre todo, lo avala la escucha de la música misma, desde la extensa obertura, de tonos sombríos en su adagio inicial e ímpetu dramático en su vibrante allegro sucesivo, de perfecto desarrollo. Sentado así el tono de la obra, el acto inicial ofrece un sugestivo contraste entre la nostálgica aria de Hipsípila, abierta con una evocadora melodía a cargo del oboe, la deliciosa gavota y los coros celebratorios del inminente enlace entre Medea y Jasón, los primeros asomos de conflicto entre las dos rivales, con recitativos y arias bien caracterizadas en la música adjudicada a cada una, y las sucesivas confrontaciones de ambas con Jasón, punteadas por las intervenciones del coro de argonautas. En el segundo acto, tras una excelente aria de Calciope, hermana de Medea, destacan la “invocación mágica” a la noche y la exhortación a los elementos para que impidan la partida de las naves de los expedicionarios griegos mediante una formidable tempestad; la muerte de Hipsípila a manos de Medea da lugar a una “marcha lúgubre” de sobria y despojada solemnidad. Y en el tercero las múltiples intervenciones (recitativos, ariosos y verdaderas arias) de la protagonista se alternan eficazmente, buscando rehuir cualquier sensación de monotonía, con los augurios de la Sibila, pasajes corales (seguidoras de la Sibila, voces subterráneas, argonautas, pueblo cólquida) y descripciones orquestales. Una instrumentación de notable colorido, una armonía rica en modulaciones en busca de la mayor expresividad, una abundante y original vena melódica y una saludable concisión (la obra no sobrepasa la hora y tres cuartos) son la más señaladas características del arte de Vogel tal como se manifiesta en La Toison d’or.

La interpretación de Niquet, fogosa y perfecta de estilo, hace los honores a tan apasionante partitura: impecable sonido de todas las secciones orquestales con excelentes intervenciones solistas y un coro que pese a su no especialización se muestra brillante en repertorio tan infrecuente. Por su parte, los solistas rayan a altísimo nivel, a comenzar por la Medea de la joven mezzo francesa Marie Kalinine (que ya nos sorprendiera en Renaud de Sacchini), de voz bella y extensa, igualmente eficaz en ambos extremos de la tesitura, y una extraordinaria expresividad. Judith Van Wanroij brinda una lírica Hipsípila de voz luminosa y segura, Jean-Sébastien Bou un sólido Jasón de bonito color baritonal, y Hrachuhi Bassenz es una Calciope sensible en su única intervención solista. Una gran sorpresa, y quizá la mejor de las entregas de la serie hasta la fecha.

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