buscar

Verso | ESPAÑOLA (1 CD)

Facebook Twitter

precio

13,95 €

Joan Guinjoan
Retrato de un Homenaje


REF.: VRS 2135
EAN 13: 8436009801355
Si realiza el pedido hoy, este producto estará listo para ser enviado el lunes 06/07/2020

Con el evocador título de "Retrato de un homenaje", el presente disco compacto pretende rendir justo reconocimiento a quien es, sin duda, uno de los compositores más relevantes de la música contemporánea, el tarraconense Joan Guinjoan, compositor de excepcional trayectoria vital y creativa cuyo extenso catálogo abarca los estilos, enfoques técnicos y planteamientos estéticos más vanguardistas del siglo XX. Como suele ser habitual en este tipo de grabaciones, el programa presentado contempla un dilatado espacio cronológico, y por añadidura artístico, de cuatro décadas en el que podemos asistimos a la evolución creativa experimentada por el “mestre” desde los

"Cinco Estudios para dos pianos y percusión" (1968), obra extensa y compleja que según el autor representa para él “una total liberación de cualquier prejuicio dogmático”, a "Sonidos de la tierra" (2007) para acordeón, el querido instrumento que supuso para nuestro músico su primer contacto musical durante su niñez, obra estrenada en 2008 con éxito de crítica y público en el en el marco del III Festival de Música Contemporánea de la Obra Social de Caixa Catalunya.


FECHA DE PUBLICACIÓN
04/06/2013

INTÉRPRETES
Isabel Puente y Antonio Narejos, Dúo de pianos
Juanjo Guillem y Rafa Gálvez, Neopercusión
Iñaki Alberdi, Acordeón


CONTENIDO

Joan Guinjoan
PORTRAIT OF A HOMAGE
  
01 Tensión-Relax 1972         12:26] 
 para percusión
  
02 Variaciones sobre el tema “Cuncti simus concanentes” 1969   [10:08]
 Para vibráfono solo

03 Sonidos de la tierra 2007        [10:29]
 para acordeón

04 Prisma 1979  [04:15]
 para piano, vibráfono y marimba

 Cinco estudios 1968         [15:38]
 para dos pianos y percusión
05 I.  [2:28]
06  II.  [1:56]
07  III.  [2:43]
08 IV.  [5:17]
09 V.  [3:12]

 Flamenco 1994         [19:19]
 Tres piezas para dos pianos
10 I.  [5:36]
11 II.  [7:10]
12 III.  [6:31]
 


RESEÑA (La Quinta de Mahler)

JOAN GUINJOAN
Retrato de un homenaje

La presente grabación de música de Joan Guinjoan –Riudoms, Tarragona, 1931– presenta un repertorio variado y que cubre una amplia horquilla temporal: casi cuarenta años, entre la obra más antigua –los Cinco estudios para dos pianos y percusión, de 1968– y la más reciente –Sonidos de la tierra, escrita en 2007–. Como bien puede entenderse, lo que cabe en un CD no puede abarcar todos los planteamientos técnicos y enfoques estéticos que habitan en el catálogo de nuestro músico, pero siempre hay algo de Guinjoan, muy suyo, en cada una de sus obras significativas, y éstas lo son.
Así pues, el CD supondrá un buen acercamiento a la obra y a la personalidad de este gran compositor, hombre entrañable, nacido en el campo tarraconense, que inició su vida como campesino y, en la madurez, ha llegado a ser repetidamente aclamado en escenarios como el del Palau de la Música Catalana, el Gran Teatre del Liceu, el Auditori de Barcelona, el Auditorio Nacional y tantos otros foros musicales españoles e internacionales, tras haber seguido, con aprovechamiento y éxito evidentes, el imperioso dictado de una vocación musical innata. El trabajo desarrollado por el “mestre” ha sido ímprobo, porque, aunque es compositor ante todo y sobre todo, Guinjoán también hizo una corta –pero intensa– carrera de concertista de piano, ha dirigido orquestas sinfónicas y conjuntos instrumentales –fundamentalmente el Diabolus in Musica que él fundó–, ha hecho crítica musical, ha difundido la música en conferencias, clases y talleres, así como en programas de televisión, ha organizado conciertos y festivales, ha enseñado Composición…
Y el maestro Guinjoan, músico plural, completo, a la altura de sus ochenta y un años de edad, sigue hoy componiendo, por lo cual le felicitamos y nos felicitamos.


Tensión-Relax
En 1972, después de haber investigado sobre los recursos de la percusión en una obra como los Cinco estudios para dos pianos y percusión, también contenida en este CD, el maestro Guinjoan, animado por la riqueza de tal fuente instrumental y sonora, decidió acometer la composición de una pieza para un percusionista solo. Así surgió Tensión-Relax. Fue Robert Armengol quien la dio a conocer y quien protagonizó el estreno de la versión definitiva de la obra en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona, en 1974, después de que Guinjoan revisara y puliera la redacción primera. Pronto la incorporó a su repertorio Xavier Joaquín, quien la interpretó profusamente en sus conciertos y la llevó al disco. Muchos otros percusionistas, españoles –como Juanjo Guillén– y foráneos han colaborado a que Tensión-Relax sea una de las obras de Guinjoan más difundidas por el mundo.
Es una obra tan sencilla de planteamiento como lograda en su escritura y atractiva para el público. Al percusionista, con más de veinte instrumentos a su alcance, se le exige todo su virtuosismo en los momentos de tensión, mientras que los pasajes de relax tienen una doble función: la principal es morfológica, puesto que aportan el juego de contrastes que va ordenando y dando forma al discurso sonoro, pero también hay una función práctica, para dar “respiro” al intérprete e incluso para hacer físicamente posible los requeridos cambios de baquetas. Por lo demás, el compositor ha puesto en juego su gusto por los timbres, “tratando de convertir la amplia gama de “ruidos”, desde el más grave –bombo– hasta el más agudo –triángulo–, en algo esencialmente musical y con el suficiente poder comunicativo para crear un interés constante en el oyente”. Pero la pieza atiende, sobre todo, al plan de explotar al máximo el aspecto rítmico. En este sentido, incidiendo en el uso de lo aleatorio muy propio de la época, Guinjoan procedió a incluir una sección, inmediatamente antes del final, en la que propone al intérprete que improvise a partir de unos motivos o células rítmicas dados, relacionados con lo escuchado previamente. De este modo, sin pérdida del control por parte del autor, éste hace de su intérprete un co-autor o, cuando menos, un “cómplice” del resultado final.


Prisma
La redacción primera de Prisma tuvo como fin surtir de repertorio nuevo a los programas de Diabolus in Musica, el conjunto que Guinjoan puso en marcha y dirigió durante años. Data de 1966, estaba escrita para celesta, marimba y piano y recibió inicialmente el título de Células nº 2. Para Guinjoan, aquellos años eran los del descubrimiento y utilización del método dodecafónico y de los principios del serialismo integral y, quizá por ello, había un punto de insinceridad que no dejaba del todo satisfecho a un compositor como él, tan manifiestamente declarado a favor de la espontaneidad, del aspecto sensorial de la música y de su expresividad comunicativa. Seguramente sería eso lo que determinaría la nueva versión de la obra, para la que Guinjoan prescindió de la celesta a favor del vibráfono, introdujo cambios que entendió como mejoras de la misma sustancia musical y cambió también el título inicial, sustituyéndolo por Prisma. El estreno de la “nueva obra” se produjo en Barcelona el 19 de diciembre de 1980, siendo sus intérpretes la pianista Carmen Undebarrena y los percusionistas Siegfried Fink y Xavier Joaquín.
El título de Prisma, desde luego, dice más que el primitivo acerca del planteamiento de la composición, pues se trata, en efecto, de encadenar una serie de secuencias tan estrechamente relacionadas entre sí como que derivan de una misma célula generadora –o “serie”, aunque no reciba un tratamiento estrictamente serial–, de tal suerte que cada secuencia es como una nueva cara de este atractivo prisma sonoro sobre el cual se han señalado caracteres de color casi impresionista.


Flamenco
El gran pintor catalán August Puig (1929-1999) fue uno de los mejores amigos de Guinjoan. Como tantos artistas plásticos, Puig disfrutaba de la música y ésta era, frecuentemente, compañía durante su trabajo creativo. Fue precisamente Puig quien despertó en Guinjoan un interés profundo por el flamenco, similar al que nuestro músico sentía desde su juventud por el jazz. “Mi aproximación al flamenco –explicaba Guinjoan– vino de la mano de mi gran amigo August, que tenía mucho contacto con este tipo de gente –por ejemplo, con Carmen Amaya–. En alguna ocasión me dejó discos de flamenco. Recuerdo que el de Sabicas dedicado a aquella bailaora […] me llevó a componer el Homenaje a Carmen Amaya…” Pero otras dos importantes partituras de Guinjoan se relacionan estrechamente con el cante flamenco, como revelan sus propios títulos: Jondo, para piano, y Flamenco, tres piezas para dos pianos, la que hoy nos corresponde presentar.
Esta obra fue compuesta básicamente a lo largo de 1994 por encargo del Ministerio de Cultura y con destino al dúo pianístico formado por Begoña Uriarte y Karl-Hermann Mrongovius, quienes protagonizaron sus estrenos. El uso del plural se debe a que Uriarte y Mrongovius, basándose en el valor individual de cada una de las piezas de Flamenco –reconocido por el propio Guinjoan–, las dieron a conocer escalonadamente en Alemania: la primera, en la Hochschule für Musik de Würzburgo, el 8 de febrero de 1996; la segunda, en el Gasteig de Múnich, el 13 de enero de 1995; y la tercera, en la Akademie der Schönen Künste de Múnich, el 5 de noviembre de 1996. Finalmente, Flamenco, el tríptico completo, recibió su estreno absoluto en la Academia de Bellas Artes de Madrid, el 3 de abril de 1997, siempre con el Dúo Uriarte-Mrongovius como intérpretes.
Siendo cierto que las tres piezas de Flamenco poseen una enjundia que puede justificar su interpretación aislada, considero que el tríptico, en su conjunto, es “más obra” que la que cabría imaginar como resultado de la mera yuxtaposición de sus movimientos a la manera de una suite, porque, en efecto, las sutiles interrelaciones temáticas y el discurso formal, globalmente controlado por el compositor, hacen de Flamenco una obra unitaria y de considerable calado formal y expresivo. Así se desprende de un comentario del propio Guinjoan en el que, refiriéndose a la tercera de las piezas, apunta que “en su trama discursiva se afirma y desarrolla la célula motívica principal de la primera…”
El inicial “Tempo moderato” maneja, muy libremente, un canto andaluz: las bulerías “Duérmete Curro”, que es el tema que reaparecerá en el tercer tiempo. Otro canto flamenco, la nana “Cascabeles azules”, cabalmente deconstruído, nutre la segunda pieza, “Calmo”, movimiento que es eje y núcleo expresivo de la obra y, además, su momento más hondo e inspirado. También es una delicia desde el punto de vista tímbrico, con el atractivo uso propuesto por Guinjoan de la acción directa –sutiles pizicatos– sobre las cuerdas de uno de los pianos. Como ha hecho notar Susana Zapke, en Calmo “cada célula temática remite a una sonoridad propia de la guitarra, de la voz o de los cascabeles”, pero, “evitando citas y clichés folclorísticos, Guinjoan translitera el canto popular a un sistema de armónicos en pizicato de frágil y casi surrealista aura sonora”. La tercera pieza lleva la indicación de “Agitato” y es, para el autor, “la más subjetiva y compleja”. En ella pretende “plasmar una variada gama de tensiones a través de ritmos percutidos sugeridos por el flamenco” y que conducen hacia un inexorable final en canon.


Variaciones sobre el tema “Cuncti simus concanentes”
Con frecuencia ha utilizado Guinjoan distintos procesos de variación como motor de su discurso musical, pero en su catálogo es ésta la única obra que se atiene por completo a esa técnica compositiva y así lo declara en el título. “Cuncti simus concanentes” es una de las piezas que han llegado hasta nosotros del Llivre vermell de Montserrat, el importante manuscrito que, copiado en el siglo XIV, recoge cantos medievales de varias especies y distinta antigüedad, que eran entonados por los peregrinos que acudían al monasterio. “Cuncti simus concanentes” es una danza cantada cuyo texto se refiere a la Anunciación hecha a María por el ángel Gabriel.
La pieza data de 1996, está escrita para salterio o vibráfono y su estreno absoluto se llevó a cabo en Barcelona el 7 de noviembre de 1996, en versión de vibráfono y estuvo a cargo de Pilar Subirá. Veinte días después se produjo en Múnich el estreno de la versión para salterio de estas Variaciones “Cuncti simus concanentes”, que estuvo a cargo de Marianne Kirch, a quien la página está dedicada.
A partir del tema, tan escueto y mistérico, el maestro Guinjoan procedió a variar el material ayudándose de desarrollos matriciales, como ha hecho en bastantes obras de madurez, una simple herramienta de trabajo que no tiene por qué trascender al oyente: muy al contrario, el flujo de la música transmite sensación de libertad y espontaneidad.


Sonidos de la tierra
Entre los objetos más entrañables y significativos que ilustran los recuerdos del maestro Guinjoan, la estrella es un viejo y rudimentario acordeón que fue vehículo del primer contacto con la música de Joan, siendo muy niño, allá en Riudoms, su pueblo natal, en las tierras de avellanos que la familia cultivaba en la comarca del Baix Camp. ¡Quién iba a decir a aquel muchacho que, sesenta años después, un gran acordeonista de carrera internacional le iba a pedir que compusiera para tal instrumento! Pero así ha sido. Se trata de Sonidos de la tierra, obra compuesta por Guinjoan en 2007, motivado por la excelencia de un intérprete como Iñaki Alberdi, quien la estrenó en Barcelona el 12 de noviembre de 2008, en el seno del III Festival de Música Contemporánea de la Obra Social de Caixa Catalunya, evento que supuso la inauguración del nuevo Auditorio que tal entidad bancaria puso en marcha en La Pedrera, el formidable edificio de Gaudí.
Si hay que relacionar el plan formal de Sonidos de la tierra con algún molde clásico, éste sería, sin duda, el de tema con variaciones. Se trata, en efecto, de un material temático sometido a continuas y sutiles variantes que afectan a las alturas, a las armonías, al ritmo y a los timbres. Iñaki Alberdi, al estrenar la obra, constató inmediatamente dos cosas: una, el contenido musical-expresivo de la partitura de Guinjoan le había interesado enormemente; y dos, los recursos técnico-instrumentales del acordeón estaban lejos de haber sido explotados en todo su potencial. Por su parte, Joan Guinjoan admite sin pestañear esto último, pues es cierto que al componer por vez primera para el acordeón de concierto, se había guiado exclusivamente por la intuición, pues no conocía todas las sutilezas y posibilidades técnicas y tímbricas del instrumento. Y así, Iñaki Alberdi, con la anuencia del maestro, procedió a revisar la partitura desde el punto de vista instrumental, con la noble idea de obtener el más claro y satisfactorio resultado de las pretensiones musicales y expresivas apuntadas por el compositor en la primera redacción de la obra. Guinjoan estuvo en contacto con su intérprete, vio los cambios en la escritura y finalmente acogió con entusiasmo la nueva y definitiva versión de su obra, de la que Iñaki Alberdi realizó el estreno absoluto en Madrid, en el Auditorio Nacional, el 3 de noviembre de 2011.


Cinco estudios para dos pianos y percusión
Con el mismo plan instrumental que la mítica Sonata de Béla Bartók, estos Cinco Estudios de Guinjoan datan de 1968 y fueron estrenados en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, el 17 de mayo de 1969, por el propio compositor dirigiendo a solistas de su grupo Diabolus in Musica. En su día, el maestro catalán se expresó así sobre esta partitura: “Otra [obra] que tiene significación especial de liberación de etapas anteriores es Cinco estudios para dos pianos y percusión. Antes ya había tratado un poco el serialismo, y aquí me planteé cinco estudios muy cortos. El primero es sobre todo de contrastes. El segundo es tímbrico. Al tercero le apliqué por vez primera segmentos, fragmentos derivados de una célula generadora que se pueden intercalar e interpretar en diferentes órdenes, en muchas versiones, dentro de la música flexible o, mejor, móvil, que quería ser una contrapartida de la variación clásica. El cuarto es un estudio de ambientes. El quinto es de ritmos exóticos, sin complejidad estructural alguna, en aras de mantener un carácter espontáneo”.
Ya en nuestros días, Guinjoan insiste en que los Cinco estudios representaron para él “una total liberación de cualquier prejuicio dogmático”, así como la afirmación de una línea creativa propia: “la variada gama de climas de las Cinco piezas, que abarca desde el dinámico juego de formantes hasta la insinuación de ritmos afrocubanos del final, creo que ya anuncia mi trayectoria estética, que defino como la de un compositor del Mare Nostrum con mentalidad cartesiana, que trabaja con diferentes lenguajes para conseguir una síntesis de culturas musicales”.


© José Luis García del Busto


 

descuentos especiales

13,95 €

Verso
Joan Guinjoan
Retrato de un Homenaje

11,85 €

Verso
Tesela
30º aniversario Orquesta Sinfónica de Euskadi
25,80 €
24,51 €

13,95 €

Verso
Joan Guinjoan
Retrato de un Homenaje

11,85 €

Verso
Tesela
30º aniversario Orquesta Sinfónica de Euskadi

11,85 €

Verso
Antón García Abril
Variaciones
37,65 €
33,89 €

+ del mismo sello

13,95 €
Verso
Enrique Fernández Arbós
Integral de la obra de cámara
13,95 €
Verso
Jacques Duphly
Obras del Tercer Libro de piezas de clavecín
13,95 €
Verso
La Mutine
Piezas para tiorba
LA QUINTA DE MAHLER

Nuestro espacio

Teléfono
91 805 3899

Correo electrónico
tienda@
laquintademahler.com

Nuevo local
Galileo 46
28015 Madrid

Horario
De lunes a viernes:
11:00-14:00
17:00-20:00
Sábados:
11:00-14:00

DESTACADO