buscar

Neos | INSTRUMENTOS | SIGLOS XX Y XXI (1 CD)

Facebook Twitter
En este momento, no disponemos de stock físico de este artículo en nuestros almacenes. Por favor, introduzca su dirección de correo electrónico si desea que le avisemos cuando esté disponible.

precio

16,95 €

Toshio Hosokawa
Conciertos a solo, Vol. 1


REF.: NEOS 10716
EAN 13: 4260063107160


La música debe aspirar a lo elevado

“La música debe aspirar a lo elevado”; con estas palabras Toshio Hosokawa me explicaba en una entrevista su deseo de alejarse de las estéticas de otros compositores. A mi juicio, tal expresión caracteriza exactamente la música de Hosokawa en la medida en que su gusto por lo elevado arraiga en las nobles fuentes del “gagaku”, la música de la corte imperial japonesa. Eso no significa, sin embargo, que el compositor haya bebido desde su más tierna infancia en sus sonoridades. De hecho Hosokawa confiesa haber descubierto el gagaku en un momento avanzado de sus estudios, en Berlín, donde continuaba su formación con Isang Yun.

Tal experiencia de alteridad serviría, ciertamente, para acercarle a sus raíces.
La verdad es que en su propio país la música clásica japonesa ha estado limitada a un aspecto funcional, siendo interpretada sólo durante las festividades religiosas en los templos o en las ceremonias de matrimonio: se trataba por lo tanto de una música ceremonial que haría su primera entrada en el universo musical, con ocasión de actos oficiales, en países extranjeros. Durante largo tiempo esta vía le sería inacesible en Japón, donde a causa de su condición de música de la corte imperial estaba destinada sólo al emperador, oculta tras los muros de palacio y lejos de los oídos del pueblo.

Los elementos que Hosokawa ha tomado del gagaku para su propia expresión musical son en primer lugar el trazo, de gran solemnidad, pero también ciertas figuras rítmicas como la pulsión acelerada del tambor “kakko” o la estructura generalmente heterofónica de su lenguaje musical: las gamas armónicas, largamente sostenidas, son así individualmente “establecidas” por las distintas voces orquestales; o dicho de otro modo, cada instrumento despliega sus propias líneas según un catálogo limitado de sonoridades, válido para todos. Si la homofonía estuviera representada por la vertical y la polifonía por la horizontal, el método heterofónico de Hosokawa lo estaría exactamente por la diagonal.

En estos paisajes sonoros, privados por tanto de evolución, Hosokawa no deja sin embargo de explorar una sorprendente diversidad, reveladora por otra parte de una metodología extremadamente sencilla. La capacidad de Hosokawa para transformar lo escaso en abundante esconde, por una parte, su gran dominio de las técnicas compositivas occidentales y, por otra, su raigambre en esa cultura japonesa de la simplicidad, de la pureza e incluso de la pobreza.

Aportemos un ejemplo: cuando las tres notas superiores y las tres inferiores de un acorde son permutadas por una octavación invertida y este simple procedimiento crea un tipo de tensión novedoso, generando un campo armónico también original que proporciona accesos inéditos a un nuevo universo de signos y una riqueza sonora de insospechada variedad, se nos muestra con claridad, entonces, que esta música no quiere nada, que no “persigue” nada y que no aspira a nada más que ser en sí misma. Una música coherente consigo misma, con su propia belleza. Y por supuesto, con su propio sentimiento de elevación.

No por casualidad el concierto para flauta Per-Sonare (1988) es la primera composición de Hosokawa para instrumento solista y orquesta; la flauta es el único instrumento europeo cuyas sonoridades podrían compararse hasta cierto punto con las de su equivalente japonés. Claramente puede percibirse que el sonido del “shakuhachi” (flauta de bambú) ha inspirado esta música con sus sonoridades agrietadas, a menudo ruidosas, en las cuales se funden e interpenetran el sonido del instrumento y el aliento del soplo: “per-sonare”.

Hosokawa concibe la orquesta y sus sonoridades a manera de paisaje a plasmar. El sonido atraviesa el espacio, encontrándose los dos grupos orquestales “Echo I” y “Echo II” por lo demás “muy alejados”, a izquierda y derecha por detrás de los oyentes. En el panoramasonoro de esta grabación se pueden escuchar a lo lejos, como venidos del exterior, a izquierda y derecha.

El concepto de sonido como paisaje ha proporcionado al concierto para violín de 1993 su título, Landscape III. Forma parte de un ciclo de composiciones para diferentes combinaciones instrumentales. Si se escucha la versión de Irvine Arditti (a quien está dedicada la partitura), perfectamente coherente con las del resto de piezas de este CD, la simplicidad de las técnicas evocadas más arriba parece evidente –aún resultando evidente también el modo en que el compositor, por el recurso a esta simplicidad, encuentra todo tipo de soluciones–.

Los elementos se reducen principalmente a dos gestos sonoros diferentes: un continuo horizontal/diagonal (cf. supra) en la zona dinámica generalmente inferior y unos cortes verticales, extremadamente potentes y agudos, que recuerdan a rudas rocas destacando sobre un paisaje de suaves relieves. Hosokawa ha estudiado atentamente la conjunción de tales gestos sonoros en una serie de obras camerísticas, Vertical Time Studies.

El concierto para piano Ans Meer fue estrenado en 1999 con ocasión de la entrega del Premio de la Música de Duisburgo a Hosokawa; la obra está dedicada al pianista Bernhard Wambach. La obra retoma y adapta otra anterior, el Concierto para saxofón y orquesta, en el que el compositor reúne los gestos sonoros antes mencionados dentro un repertorio propio de técnicas pianísticas. En el interior de esta vasta estructura formal no sólo se yuxtaponen las secciones lineales y las filigranas con acordes de contornos netos, sino que se funden en especial con el instrumento solista por medio de unas figuras musicales sin cesar renovadas.

Robert HP Platz


FECHA DE PUBLICACIÓN
12/11/2009

INTÉRPRETES

Irvine Arditti, violín
Gunhild Ott, flauta
Bernhard wambach, piano
Deutsches Sinfonie-Orchester Berlin
SWR Sinfonieorchester Baden-Baden und Freiburg
NDR Radiophilharmonie
Robert HP Platz, director



CONTENIDO

Toshio Hosokawa (1955):

1. Landscape III (1993) 16:59
2. Concierto para flauta “Per-Sonare” (1988) 18:5
3. Ans Meer (1999) concierto para piano y orquesta
(después se convirtió en el concierto para saxofón y orquesta)  14:33

1 CD - DDD - 50:35

 


RESEÑA (La Quinta de Mahler)

Primer capítulo de una integral (¡una más!) que el sello Neos dedica a los conciertos de Toshio Hosokawa. Como ya ocurrió con su paisano Takemitsu, el concierto supone un desafío no indiferente para el músico japonés, al tratarse de un género propiamente occidental asentado en una oposición dialéctica ajena a la sensibilidad sonora oriental. Ya en su primer trabajo de ese tipo, el Concierto para flauta “Per-sonare” (1988), Hosokawa da con la fórmula a la que se ha mantenido fiel hasta ahora. Sus conciertos rechazan la tradicional tripartición y están escritos en un único movimiento. Pero mucho más importante es la relación entre solista y orquesta, una relación que no es de contraposición sino de continuidad y fusión. La orquesta parece dibujar un paisaje sonoro del que el solista viene a ocupar la franja extrema (el primer plano, podríamos decir) sin que llegue a imponerse una clara alteridad entre los dos. El peculiar tratamiento de la flauta establece un ulterior punto de contacto con el mundo oriental y con el universo sonoro del shakuhachi en particular. Aun así, entre pasajes estáticos y declinaciones microinterválicas, Hosokawa no olvida dibujar también zonas de dramática turbulencia.
Bastante similar es el planteamiento de Landscape III (1993), para violín y orquesta, donde sobre las lentas diagonales de los glissandi llegan a dibujarse gestos marcados y tensiones abruptas. En este sentido, la pieza más reciente del disco –Ans Meer (1999), para piano y orquesta- marca una ligera evolución hacia figuraciones más nítidas y establece un mayor “diálogo” entre solista y orquesta. El paisaje sonoro asume aquí la fisonomía de un mar agitado; no en vano, el célebre cuadro de Friedrich Monje junto al mar ha servido aquí de inspiración a Hosokawa, sin que pueda hablarse por ello de música programática. Ans Meer es la refundición de un anterior concierto para saxofón y orquesta (fue grabado en su día por Kairos, si uno quiere comparar las dos versiones), y la transposición al piano contribuye a incrementar el carácter ondoso del discurso musical en forma de trémolos y arpegios. Excelentes versiones que tienen como común denominador al director –Robert HP Platz-, mientras que se turnan los solistas (Gunhild Ott, Irvine Arditti, Bernhard Wambach) y las orquestas. Aunque siempre con resultados espectaculares.

Stefano Russomanno

+ del mismo compositor

63,80 €
Neos
Bienal de Salzburgo
Festival para la Nueva Música 2009
17,95 €
Neos
Toshio Hosokawa
Cuartetos de cuerda
16,95 €
Ondine
Kimmo Hakola; Toshio Hosokawa
Conciertos para guitarra

+ del mismo artista

16,95 €
Neos
Toshio Hosokawa
Conciertos a solo, vol. 2
13,95 €
Verso
Tomás Marco
Música para voces e instrumentos
17,95 €
Hänssler Classic
Xavier Montsalvatge
Canciones y conciertos

+ del mismo sello

16,95 €
Neos
Roberto Gerhard
Leo; Gemini; Libra; Concerto for 8
16,95 €
Neos
Iannis Xenakis
Música para instrumentos de tecla (interpretación...
16,95 €
Neos
Elliot Sharp Edition Vol. 5
Spring & Neap - RE-ITERATIONS
LA QUINTA DE MAHLER

Nuestro espacio

La Quinta de Mahler
Teléfonos:
91 8053899
91 8961480

El local de la calle Amnistía, 5 de Madrid está cerrado al público por finalización del contrato de arrendamiento. Reabriremos en una nueva ubicación física en Madrid lo antes posible.

Durante este tiempo, seguiremos atendiendo sus pedidos web y telefónicos.

Horario de atención telefónica:
Lunes a viernes
10:00-15:00