buscar

Almaviva | BARROCA (1 CD)

Facebook Twitter
En este momento, no disponemos de stock físico de este artículo en nuestros almacenes. Por favor, introduzca su dirección de correo electrónico si desea que le avisemos cuando esté disponible.

precio

11,95 €

Juan Gutiérrez de Padilla
Música en la Catedral de Puebla de los Ángeles


REF.: DS 0142
EAN 13: 8427207101422


Encantados por la música del mítico Gaspar Fernandes , que fuera maestro de capilla de la Catedral de Puebla de los Ángeles, el conjunto cubano Ars Longa y su directora Teresa Paz han retornado nuevamente a la interpretación del repertorio producido en esa sede catedralicia durante el siglo XVII. En este caso se trata de la obra de su sucesor, Juan Gutiérrez de Padilla, que supo captar a la perfección las esencias de América, disfrutarlas y emplearlas en los villancicos que aquí escuchamos.

FECHA DE PUBLICACIÓN
21/03/2006

INTÉRPRETES
Grupo Ars Longa de la Habana
Teresa Paz, dirección


CONTENIDO
Juan Gutiérrez de Padilla (1590-1664):

A la jácara jacarilla
Oye niño hermoso
¡Ah, siolo flasiquiyo!
Si de amor la viva la fragua
Pues el cielo se viene a la choza
Lágrimas de un niño
Tambalagumba
Para que se viste flores
Vengan, no se detengan
A fe zagala
Las estrellas se ríen
Niño rendido sá
¡Ay! Qué chacota
En la noche más buena
Voces de la capilla
De carámbanos el día viste

1 CD - DDD - TT: 68' 28

RESEÑA (La Quinta de Mahler)

La Catedral de Puebla, donde se respira el Siglo de Oro

El Siglo de Oro hispano trascendió nuestras fronteras y su lugar natural de expansión fue América, donde una parte considerable de los españoles buscó fortuna, aventura y, en cualquier caso, una vida nueva.

México, por razones obvias, atrajo a nuestros antepasados como ningún otro país y la mejor música peninsular halló acomodo en las nuevas fundaciones de aquellas tierras. Además de la capital, otra ciudad floreció especialmente en Nueva Españá, Puebla de los Ángeles, sobre todo en la etapa del obispo don Juan Palafox y Mendoza, entre 1640 y 1665. Gracias a él se pudo poner fin a la magnífica catedral, cuyas obras se iniciaron en 1575, pero aun sin concluir cuando él llegó. Inaugurada el 18 de abril de 1649, fue Palafox quien la consagró, granjeándose la enemistad de los jesuítas y de la clase opulenta colonizadora, pero el amor del pueblo autóctono.

La Catedral de Puebla no solo es uno de los templos más importantes de América, con su bello coro, sino uno de los más grandes centros musicales del Continente durante los siglos XVI y XVII. La discografía de la música virreinal (Palafox fue virrey de Nueva España en 1642) se ha disparado en los últimos años y ahora se podría ilustrar bien una historia de la música en la Catedral de Angelópolis o Puebla de los Ángeles; desde el portugués Gaspar Fernandes (c. 1570-1629), que se hizo cargo del magisterio de capilla de la Catedral en construcción el año 1606. Luego, Antonio de Salazar, cuyo discípulo Manuel de Sumaya (c. 1685-1755) fue autor de la primera ópera mexicana, La Parténope, en 1771, y es uno de los grandes maestros del barroco tardío en aquel continente. La polifonía, heredera de la que floreció en la metrópolis, tuvo en la ciudad de México o en la vecina Guatemala grandes cultivadores, desde el extremeño Hernando Franco (1532-1585) hasta el italiano Ignacio Jerusalem (c. 1710-1769), pero Puebla ostentó, durante todo el siglo XVII, la primacía de la música eclesiástica, ya de la litúrgica en latín, bien de la que se cantaba en castellano por medio de villancicos, género favorito en España en el campo de la música religiosa. Basta recordar los nombres de Juan Gutiérrez de Padilla y de uno de los cantores a sus órdenes, el bajón y organista Francisco López Capillas (c. 1608-1674), maestro a su vez de Juan García de Zéspedes (c. 1619-1678), autor éste de fuerte sabor indígena. Incluso cierto convento de Puebla, el de la Santísima Trinidad, conserva un extraordinario patrimonio musical. Por ejemplo, entre los grandes polifonistas en la transición del siglo XVI al XVII se encuentra Juan de Lienas, probablemente aragonés de Huesca, maestro de capilla del Convento de la Encarnación en México capital, de quien se conservan más de 200 obras, realmente espléndidas, en el llamado Códice del Carmen.

Juguetes, guarachas, negros, jácaras, cachuias, rorros, negrillos, calendas, tonos, gitanillas...son maneras peculiares que adopta el villancico, una forma que caló en el pueblo mexicano con la misma facilidad que lo había hecho en España. Todos los compositores citados han escrito gran música litúrgica, pero su aceptación popular llegó a través de los ritmos graciosos e incisivos del villancico, con su introducción, respuesta, estribillo y coplas que nunca faltan.

El malagueño Juan Gutiérrez de Padilla (c. 1590-1664) destacó en lo sacro latino y en el villancico castellano. Sus numerosos villancicos para las principales festividades del año litúrgico, son brillantes y delicados. Han alcanzado justa fama. Cuando salió de la Península era maestro de capilla en Cádiz y al llegar al Nuevo Mundo pasó a la Catedral de Puebla como cantor y pronto como ayudante del maestro Gaspar Fernández. A la muerte de éste en 1629, pasó a ser maestro de capilla hasta su muerte en 1664, lo que significa que gozó del esplendor angelopolitano en los felices y prósperos años del obispo Palafox,el cual finalmente se retiró a Burgo de Osma (Soria), de cuya diócesis fue nombrado obispo.

Gutiérrez de Padilla dominó la técnica de la parodia, como se aprecia en su Missa Ego flos campi y en otras; compuso excelentes motetes y salmos e innumerables villancicos. Algunos como A la jácara, jacarilla, y ¡Ah siolo Flasiquiyo!, a 4 y a 6 voces respectivamente, gozan de merecida popularidad.

En este disco del sello Almaviva, promovido por el Centro de Documentación Musical de Andalucía, el grupo Ars Longa de la Habana que dirige Teresa Paz, incluye los dos citados y otros catorce villancicos del maestro malagueño, dentro de la serie Documentos sonoros del patrimonio musical de Andalucía, colección realmente ejemplar por su clara visión de cuanto merece ser registrado de ese inmenso patrimonio. Padilla disponía en Puebla de un coro nutrido y de calidad, apto para sus obras más complejas a doble coro.

Aunque sus obras están escritas para ser cantadas a capella, muchos de sus cerca de una treintena de cantores, eran instrumentistas y doblaban con instrumentos las voces. Ars Longa, además de cinco excelentes solistas y un pequeño coro de cámara, ha contado con un amplio ensemble instrumental con la cuerda e instrumentos de viento o de música alta (cornetto, flautas, chirimías, bajón, bombarda, sacabuche) además de la vihuela, la guitarra, el arpa, el clave, el órgano y la percusión. Tanto en los villancicos donde impera lo rítmico, como en los más líricos (realmente hermoso, por ejemplo, Lágrimas de un niño, y Las estrellas se ríen, un juego de cañas a 6 voces) Ars Longa muestra su calidad vocal e instrumental. Esta última se hace patente en la versión instrumental de dos villancicos de Gaspar Fernández, el autor que compartió un tiempo con Padilla la responsabilidad de la música en la Catedral angelopolitana: uno para los músicos de cuerda y otro para los de viento, ambos sin voces. Claridad, viveza, impecable afinación, hacen superiores estas versiones a otras de las mismas obras de Padilla grabados anteriormente. Muy necesarias para calibrar el mérito de la grabación de estos Cuadernos de Navidad de Padilla, son las notas de la organista Miriam Escudero. Si nuestro país tuviera más cultura musical esta grabación vendería miles y miles de ejemplares. Se respira el Siglo de Oro.

Andrés Ruiz Tarazona.

+ del mismo compositor

8,75 €
Enchiriadis
Musica Ficta
Live in New York

+ del mismo sello

11,95 €
Almaviva
Obras para órgano y canto
"Taller de mujeres compositoras"
9,95 €
Almaviva
Una Iberia para Albéniz
Obras españolas para piano
9,95 €
Almaviva
Esparzas, susurros y sueños
Cuarteto Play Four
LA QUINTA DE MAHLER

Nuestro espacio

La Quinta de Mahler
Teléfonos:
91 8053899
91 8961480

El local de la calle Amnistía, 5 de Madrid está cerrado al público por finalización del contrato de arrendamiento. Reabriremos en una nueva ubicación física en Madrid lo antes posible.

Durante este tiempo, seguiremos atendiendo sus pedidos web y telefónicos.

Horario de atención telefónica:
Lunes a viernes
10:00-15:00