buscar

Bru Zane | OPERA | ROMANTICA Y NACIONALISTA (2 LCD)

Facebook Twitter

precio

27,95 €

Victorin Joncières
Dimitri


REF.: ES 1015
EAN 13: 9788493968694
24 horas: Si realiza el pedido hoy, este producto estará listo para ser enviado el lunes 19/08/2019

Victorin Joncières es el epítome del artista romántico que, a lo largo de su vida, consigue sobreponerse a los infortunios que le salen al paso. Nunca aceptó escribir música comercial ni ostentó puestos académicos u oficiales. Dimitri, su obra maestra de 1876, nos recuerda que fue un contemporáneo de Gounod y también un campeón de Wagner. Esta ópera, en la tradición espectacular y monumental de Meyerbeer, toma en vilo al oyente transportándolo desde un monasterio próximo al Río Don a un palacio en Cracovia, desde el castillo de Wyksa a la Plaza Roja de Moscú.


FECHA DE PUBLICACIÓN
01/04/2014

INTÉRPRETES
Gabrielle Philiponet
Jennifer Borghi
Nora Gubisch
Nicolas Courjal
Julien Véronèse
Jean Teitgen
Joris Derder
Lore Binon
Philippe Talbot
Andrew Foster-Williams
Flemish Radio Choir
Brussels Philharmonic
Hervé Niquet, dirección


CONTENIDO
Victorin Joncières (1839-1903):

Dimitri
Opéra en cinco actos y siete cuadros (1876)
Libreto de Henri de Bornier y Armand Silvestre

Edición numerada y limitada de 3.000 ejemplares

CD 1

ACTE I

01 Ouverture
02 Scène 1 : « Hourrah ! Hourrah ! Gloire aux Cosaques » (Les Cosaques)
03 Scène 2 : « Le Prieur ! Vasili ! » (Le Prieur, Dimitri)
04 Scène 3 : « Les Tsiganes à perdre haleine » (Le Chef des Bohémiens, Les Bohémiens)
05 « Quelle fatigue ! Ah ! je succombe ! » (Marina)
06 Scène 4 : « Marina ! Vasili ! » (Marina, Dimitri)
07 « Le cœur brisé j’ai fui loin de mon père » (Marina, Dimitri)
08 Scène 4bis : « Exauce-nous, Seigneur » (Marina, Dimitri, Le Prieur)
09 Scène 5 : « Moine, écoute ! » (Le Prieur, Lusace)
10 « Que dis-tu ? » (Le Prieur, Lusace)
11 Scène 6 : « Pâles étoiles, ô chastes voiles » (Marina)
12 Scène 7 : « Marina… Viens, c’est moi ! » (Marina, Dimitri)

ACTE II

13 Prélude
14 Scène 1 : « Palais plein de lumière » (Vanda, Les Femmes de Vanda)
15 Scène 2 : « Enfin, Comte, c’est toi ! » (Vanda, Lusace)
16 Scène 3 : « Pauvre femme !... » (Lusace)
17 Scène 4 : « Comte, tu m’attendais ! » (Dimitri, Lusace)
18 « C’est Marina que ton âme préfère » (Dimitri, Lusace)
19 Scène 5 : « Pour les rois cette fête est faite » (Vanda, Dimitri, Lusace, Les Invités)
20 Scène 6 : « Sire, daignez permettre » (Vanda, Dimitri, Lusace, Le Roi de Pologne, Le Prieur, Les Invités)
21 « Amour, verse en mon âme » (Vanda, Dimitri, Lusace, Le Roi de Pologne, Le Prieur, Les Invités)

CD 2

ACTE III

01 Prélude
02 Tableau 1, scène 1 : «Hélas ! je le vois bien» (Marina, Marpha)
03 « Pourquoi parler d’espérance ? (Marina, Marpha)
04 « Au nom du Tsar Boris » (Marina, Marpha, Une Dame d’honneur)
05 Tableau 1, scène 2 : «Je viens ici, madame» (Marpha, Job)
06 « Enfin le voici donc, le jour de la vengeance » (Marpha, Job)
07 Tableau 1, scène 3 : « Mon fils ! Il est mon fils » (Marpha)
08 Tableau 2, prélude
09 Tableau 2, scènes 1 et 2 : « Vous voyez le Kremlin ! » (Dimitri, Le Prieur, Officiers)
10 Tableau 2, scène 3 : « Moscou, voici la ville sainte » (Dimitri)
11 Tableau 2, scène 4 : « Hourra ! Hourra ! » (Dimitri, Vanda, Le Prieur, Lusace, Officiers)
12 Tableau 2, ballet : Kolomyiaka

ACTE IV

13 Tableau 1, scène 1 : « Amis, buvons car c’est la trêve ! » (Dimitri, Lusace, Officiers)
14 Tableau 1, scène 2 : « Je viens d’ordonner, ce me semble » (Dimitri, Lusace)
15 « Voilà quinze ans, écoute cette histoire » (Dimitri, Lusace)
16 Tableau 1, scène 3 : « Tsar ! Que veux-tu ? » (Dimitri, Marpha, Un Officier)
17 Tableau 1, scène 4 : « Voici la vérité, madame » (Marpha, Dimitri)
18 « Ce matin, j’attendais, plein d’une douce ivresse » (Marpha, Dimitri)
19 Tableau 1, scène 5 : « Les boyards de Moscou » (Marpha, Dimitri, Un Officier)
20 Tableau 1, scène 6 : « Eh bien, devant mon peuple » (Marpha, Dimitri)
21 Tableau 2, scène unique : « Vive le tsar ! Vive Marpha ! » (Marpha, Dimitri, Le Prieur, Les Boyards, La Foule)
22 « Salut Dimitri, notre maître » (Marpha, Dimitri, Le Prieur, Les Boyards, La Foule)

ACTE V

23 Scène 1 : « Tout à l’heure à cette fenêtre » (Vanda)
24 « Mais un vengeur est là » (Vanda)
25 Scène 2 : « Voici l’instant, ma fiancée » (Marina, Vanda, Dimitri, Lusace)
26 Marche du couronnement
27 Scène 3 : « Arrête, Tsar » (Marina, Marpha, Vanda, Dimitri, Lusace, Job, La Foule)

LIBRO:

Alexandre Dratwicki, ‘Dimitri’ by Victorin Joncières
José Pons, Albert Vizentini, an enlightened theatre director
Nicolas Deshoulières, The reception of ‘Dimitri’ in the press
Victorin Joncières, The question of the Théâtre-Lyrique

2 CD + LIBRO [128 páginas / inglés y francés] - DDD - 61'51'+68'47'

RESEÑA (La Quinta de Mahler)

Victorin Joncières, nuevo en esta plaza

Fernando Fraga

Podemos caer en la inmodestia de pensar que ya conocemos con cierta amplitud lo que fue la operística francesa del siglo XIX, tan rica como estimable, no tan exuberante como la italiana pero bastante más prolífica que la alemana. Presumimos, porque tenemos al alcance las más importantes obras de sus más representativos músicos: Berlioz, Gounod, Massenet, Bizet, Saint-Saëns, Thomas, Lalo, Delibes… Pero de muchos otros compositores, sumergidos en un limbo propiciado por el paso del tiempo o la falta de curiosidad, desconocemos su existencia y, por ende, ignoramos su obra. El Centro de Música Romántica Francesa, sito físicamente en un espacio nada francés, el Palazzetto Bru Zane de Venecia, se ha propuesto subsanar estos olvidos, ejecutando, grabando y luego publicando en disco parte de ese repertorio ignorado o directamente desdeñado. Empeño que va más allá del término “romántica” acuñado por la organización, ya que se extiende a compositores y obras francesas (no necesariamente escritas por autores nacidos en Francia, sino cantadas en su idioma) que encajarían mejor en periodos anteriores, como es el caso de Johann Chistian Bach, Antonio Sacchini, Luigi Cherubini, Christoph Vogler o Rodolphe Kreutzer (a quien no hay que confundir con el otro Kreutzer, Conradin, alemán y autor de Una noche en Granada, de cierta popularidad en tierras de la Merkel, que contiene un aria, La noche es encantadora, objeto de deseo de algunos barítonos, como Hermann Prey o Thomas Hampson).

En esta benemérita tarea exhumadora le llega ahora el turno a Victorin Joncières, músico nacido en París en 1839 y fallecido en la misma ciudad en 1903. Vivió así una época en la que, con mayor o menor fortuna, estrenaron óperas en la capital francesa compositores de la talla de Verdi, Meyerbeer, Wagner, Offenbach… además de la mayoría de aquellos otros músicos, franceses de origen, antes citados. Estrenó su primera ópera, El siciliano (basada en Molière) en 1859, el mismo año que Gounod daba a conocer su Faust y en su producción, no muy prolífica y concluida en 1900, el año de la Louise de Charpentier, pueden rastrearse influencias diversas aunque  tamizadas por un talento propio y muy personal.

Dimitri, la ópera que presenta en bellísima edición en libro-disco (como es marca de la casa) Ediciones Singulares, se estrenó con éxito el 5 de mayo de 1876 (es decir, tres meses antes del primer Anillo en Bayreuth). Está basada en una obra inconclusa de Schiller del mismo título, por lo que Joncières se suma a otros ilustres colegas que se interesaron por la obra del gran dramaturgo alemán, Rossini, Donizetti y Verdi en cabeza. Este Demetrio no es otro que el del supuesto hijo del zar Iván cuyo trono ha usurpado de mala manera Boris Godunov. La historia no guarda relación con la que cuenta Mussorgski, aunque tenga elementos en común e incluya un personaje cuyo nombre nos es familiar, Marina, pese a que aquí nada tiene que ver con la ambiciosa polaca mussorgsquiana. Boris, por su lado, es citado algunas veces, aunque no forme parte del dramatis personae.  La trama, como es habitual y hasta recomendable, entremezcla los siempre jugosos motivos del amor y la política. 

(Aquí se detiene esta pluma para remitir a los textos que componen el libro -en inglés y francés- firmados, además de por el propio Joncières –en un artículo fechado en 1881-, por José Pons y Nicolas Deshoulières. El lector hallará en ellos prolija, documentada y esclarecedora información sobre la obra y el autor).

Pero vayamos a la música. Tras una corta obertura al final de la cual, y a la manera de Rossini en Ermione y Donizetti en Poliuto, se escucha un coro monjil que introduce la acción del primer acto, enseguida se percibe que la obra está al servicio del canto y del intérprete vocal. Una muy bella aria para Vasili-Dimitri (cavatina, ya que permite presentar al personaje), cantada con el gusto asociado a un elegante tenor francés (Philippe Talbot) lo demuestra de inmediato. Las réplicas que le da El Prior nos remite a una escena similar, la que inicia La favorite donizettiana con Fernand y Baldassare. La entrada de unos gitanos con quienes llega Marina, simplemente sugerida por el corno inglés y luego reforzada por la flauta, es de una eficacia descriptiva interesante. La posterior definición musical de Marina, con  su entrada y el aria Le coeur brisé j’ai fui, que parece escrita por un juvenil Bizet, permiten a la soprano  albigense (de Albi, no de la secta) Gabrielle Philiponet continuar ese clima de canto francés iniciado poco antes por el tenor. Las dos voces finalizan la sección en un encantador duettino. Un tercer personaje en conflicto, el conde de Lusace, a cargo del barítono inglés Andrew Foster-Williams (bien conocido por sus ejecuciones barrocas con Robert King, Christian Curnyn, Bolton y otros), es rápidamente introducido por Joncières, más interesado en reunir a la pareja amorosa para un dúo final decididamente encantador. 

El acto II se inicia con un pasaje orquestal que parece sugerido, en su inicio, por Los pescadores de perlas de Bizet, para luego adquirir con el coro de las asistentes de Vanda, un carácter más personal. Vanda, papel encargado a una soprano, es asumido por la cantante de corte lírico Jennifer Borghi, de presencia habitual en estas grabaciones del Palazzetto. Joncières aclara la personalidad de Lusace de forma bien estilizada a través de un aria seguida de cabaletta al mejor modelo y usanza de la ópera italiana, permitiendo a Foster-Williams dar cuenta de su clase. El acto concluye con un vistoso finale, de nuevo modelado al estilo italiano pero pasado por el tamiz francés (la mejor manera, dicho des de paso, de acabar un acto). 

El tercero está dividido en dos cuadros, dominado el primero un cuarto y decisivo personaje, Marpha, viuda de Iván, encomendado a una mezzo, aquí la notable Nora Gubisch, cantante de agobiante versatilidad que pasa con extrema facilidad y provecho de Rameau a Britten o a estrenar óperas de Fenelon. Para retratarla, Joncières le destina un dúo de corte más bien lírico con Marina, seguido de otro, tenso y dramático, con un nuevo personaje, Job, arzobispo de Moscú, defendido por Nicolas Courjal, donde la vocalidad de Marpha se acerca a la de Margared en Le roi d’Ys de Lalo. El arioso final, O Nature, toi si douce, completa y redondea la personalidad de Marpha en una amplia prueba de fuego superada con holgura por la Gubisch. De carácter  vagamente militar, el segundo cuadro incluye una preciosa invocación de Dimitri a Moscú, así como un breve ballet de cosacos de pintoresco aire orientalista con el que Joncières parece querer coquetear con la grand-opéra a lo Meyerbeer, pero en pequeño.

El acto cuarto mantiene el clima marcadamente masculino del cuadro anterior, y en él adquiere de nuevo importancia  el conde Lusace  y posteriormente Dimitri, que afronta una romanza muy apropiada a su personalidad musical. El conflicto argumental encuentra en este cuadro su momento álgido, muy bien reflejado por la música. 

El acto quinto -pues Dimitri, como las obras más representativas del género grand-opéra antes recordado, consta de cinco actos- comienza con una imponente página solista a cargo de Vanda, sostenida por una orquesta cuyo tema suena terriblemente familiar. Introducido por el arpa, el hermoso terceto que sigue reúne a los personajes en conflicto sentimental, cada uno de los participantes traduciendo a gusto sus respectivas situaciones anímicas. Con ecos de Tannhäuser aparece una breve pero  brillante marcha de la coronación como en El profeta de Meyerbeer, para de nuevo recuperar Marpha en una breve pero penetrante frase el centro de la acción antes de la delicada y enigmática despedida de Dimitri. Un final rápido pero suficiente da cumplido remate a una obra que ayuda a profundizar en el conocimiento de la operística francesa del XIX. Porque Dimitri… es tan inequívocamente francesa. Y ahí está Hervé Niquet, con sus elementos corales y orquestales, por muy belgas que sean, para corroborarlo. 

Como apunte final: seis años después de Joncières, Antonin Dvorák también se ocupó de Dimitri y sus ambiciones en una ópera de idéntico título cuya acción comienza cuando acaba la del Boris de Mussorgski. En 1989 Supraphon realizó una grabación completa de esta ópera, dirigida por el recientemente fallecido Gerd Albrecht. 

descuentos especiales

27,95 €

Bru Zane
Victorin Joncières
Dimitri

27,95 €

Bru Zane
Félicien David
Herculanum
55,90 €
53,11 €

27,95 €

Bru Zane
Victorin Joncières
Dimitri

27,95 €

Bru Zane
Félicien David
Herculanum

27,95 €

Bru Zane
Paul Dukas
Cantatas, coros y música sinfónica
83,85 €
75,47 €

+ del mismo artista

27,95 €
Bru Zane
Félicien David
Herculanum
25,90 €
Glossa
Gustave Charpentier
Música para el Premio de Roma

+ del mismo sello

27,95 €
Bru Zane
Charles Gounod
Cinq-Mars
27,95 €
Bru Zane
Édouard Lalo & Arthur...
La Jacquerie
27,95 €
Bru Zane
Louis-Ferdinand Hérold
Le Pré aux clercs
LA QUINTA DE MAHLER

Nuestro espacio

La Quinta de Mahler
Teléfonos:
91 8053899
91 8961480

El local de la calle Amnistía, 5 de Madrid está cerrado al público por finalización del contrato de arrendamiento. Reabriremos en una nueva ubicación física en Madrid lo antes posible.

Durante este tiempo, seguiremos atendiendo sus pedidos web y telefónicos.

Horario de atención telefónica:
Lunes a viernes
10:00-15:00

DESTACADO